Cómo Comer Saludable Para Bajar De Peso

Coma en forma sencilla y sensata. Los vientres protuberantes, los muslos gruesos y las “llantas” en la cintura son resultado de la ingestión de demasiadas calorías. Cada uno de los tres grupos de alimentos: grasas, carbohidratos y proteínas,  Se trasforma en grasa corporal si se consume en exceso, pero las grasas se almacenan más fácilmente.

El organismo quema únicamente siete por ciento de cada gramo de grasa en el proceso de almacenamiento de la misma, mientras que en el caso de las proteínas y los carbohidratos emplea el 25 por ciento en su trasformación y almacenamiento. Además, un gramo de grasa contiene nueve calorías, poco más del doble de las que contiene un gramo de proteínas o de carbohidratos.

Cómo calcular grasas y calorías a ingerir diariamente

Si usted restringe su ingesta de calorías procedentes de grasas a menos de 30 por ciento de las calorías totales que consume, y además hace ejercicio, poco a poco bajará de peso. Para calcular, en gramos, la cantidad máxima de grasas que debe ingerir, multiplique el número de calorías de su dieta por 0.3 y divida el resultado entre 9. Para una mujer sometida a un régimen de reducción de 1200 calorías al día, por ejemplo, esto equivale a 40 gramos de grasa diarios.

Alimentos

Empiece por eliminar los bocadillos y las “comidas rápidas” preparadas con aceite. Coma pescado o pollo sin piel siempre que pueda, y evite el exceso de carne roja. Beba leche descremada o semidescremada en lugar de leche entera, y suprima los postres suculentos. Sáciese con papas (aderezadas con yogur en lugar de mantequilla o crema agria) y pasta (sin salsas muy condimentadas).

Si no sabe cuánta grasa contienen sus alimentos, lea las etiquetas de los envases o, a falta de ellas, adquiera una guía de nutrición en edición de bolsillo. Si lo desea, cuente las calorías; por cada 3500 que de ordinario consumiría y que deje de ingerir, perderá cerca de medio kilo.

Por ejemplo

Un ejecutivo encontró un modo fácil de suprimir calorías: dejó de beber vino. “No era el vino en sí, sino las nueces, las papas fritas y el mojito que lo acompañaban”, dice. “Cuando renuncié al vino, estos bocadillos dejaron de tentarme”.

No es necesario que prescinda por completo de sus comidas favoritas. Randy Akerson, propietario de un restaurante, no dejó de preparar los platillos que le gustaban sólo porque estaba a dieta. “Todavía me sirvo de vez en cuando alguna ración de coq au vin“, dice, “pero en el almuerzo tomo ensaladas o fruta”.

Fuente: Kelly Brownell, Programa LEARN de control de peso.

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