La Finalidad De Toda Persona Es El Amor

El amor es la base fundamental de nuestra concepción y la razón por la cual vivimos, sin amor no somos nada, por eso, es una realidad tan cercana a nosotros mismos que es difícil definirlo. No comprendemos la razón, pero inesperadamente sentimos la necesidad de amar.

El Amor como Fuerza Inmutable

Asimismo se registran pinturas, poesía, canciones, etc. que manifiestan esta atracción mutua entre personas. A lo largo de la historia el hombre va dejando manifestaciones más o menos perfectas, o incluso imperfectas, de esta fuerza inexplicable que ha llevado al hombre a grandes actos heroicos.

Su imperfección ha dejado muestras contrarias a la naturaleza del hombre mismo. Esta gran “fuerza” es el amor humano. La finalidad de toda persona es el Amor.

Tenemos como origen el Amor, estamos hechos para vivir amando y nuestro destino último es el Amor. El amor entre un varón y una mujer, lleva en sí un instrumento extraordinario: la potencia de la procreación de nuevas vidas humanas, cuyo destino es el Amor.

¿Pero cuál es la relación entre amor e instinto?

El amor eleva al instinto a la categoría humana; eleva al instinto, el deseo y el placer a una experiencia radicalmente humana. El amor nos hace humanos.

En la unión de pareja, el instinto es una demanda para la conservación de la especie. Los amantes se pertenecen mutua y realmente. En la medida que la inteligencia hace más suyo este sentido de pertenencia, el amor se hace más fuerte y puro.

En la persona el deseo tiene una tendencia al desorden, buscando su propia satisfacción sin servir al instinto. La inteligencia que proporciona el sentido de pertenencia entre los que se aman es la ayuda para dar al deseo su sentido real.

El Amor Tiene Edades

El amor tiene edades que, como todo lo humano, van dando progresivamente sentido a la vida del hombre. No aparece maduro repentinamente sino que, sin que nosotros lo permitamos, nace incipiente y lleno de potencia humana; va creciendo y pasando por etapas o edades que lo van haciendo madurar.

Por ello, hay que cuidarlo y conservarlo. Sólo se aprende a amar amando. El amor es una experiencia tan íntima de la persona que no es posible conocerlo sin vivirlo

Una mirada a la historia nos muestra el grado de entrega heroica del que son capaces las madres y nos da ciertas pistas para comprender el amor humano. Pero este tipo de amor no es el único.

El Amor Familiar

Otro tipo es el amor entre hermanos, el amor a los abuelos y tíos, etc. El amor entre una madre y un hijo es un tipo específico de amor humano. De todos los tipos de amor que se dan en la familia hay uno que sobresale por su importancia: el amor entre los esposos que es la materia de comunión entre los casados y fundamento de toda familia.

El amor conyugal funda nuevas familias. De su calidad depende la buena formación de los hijos. Si la relación amorosa entre los esposos es saludable, el resto de los amores en la familia suelen darse también de modo saludable, si en cambio el amor entre los esposos presenta dificultades, los demás amores familiares suelen reflejar estos problemas.

Toda familia se inicia con un hecho que es tan antiguo como el hombre mismo. No importa la cultura, el tiempo, el lugar, allí donde se encuentran un varón y una mujer, que experimentan una atracción y una fuerza que no comprenden, y donde existe la decisión mutua de compartir juntos la vida, este hecho se repite.

 

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