La Salud Y La Enfermedad En El Ser Humano

La salud y la enfermedad en el ser humano. Muchos consideran al mal y a las enfermedades como inevitables, sin embargo, lo cierto es que la salud es el estado normal y que toda dolencia es anormalidad. Al tratar de trazar el origen de la mala, encontramos ante todo que es debida a desobediencia a la ley natural. Gran número de personas infringen casi todas las leyes naturales conocidas y se sorprenden al ver que se enferman.

Sin embargo, lo admirable es que se hallen tan bien como están. Por otra parte, si bien la obediencia a las leyes de la naturaleza y el empleo de métodos naturales de curación nos llevarán un cierto trecho de camino, hallamos que debe haber causas más profundas que las físicas. Nos hallamos confrontados con el hecho de que hay muchas personas que obedecen todas las leyes físicas conocidas sobre la salud: se bañan, hacen ejercicios y respiran, comen y beben científicamente; adoptan métodos naturales de curación, en lugar de emplear drogas y sueros, y sin embargo no disfrutan  de buena salud.

La mente como fuente primaria

Por lo tanto, debemos calar más hondo e ir a la mente a fin de descubrir la causa de la mala salud. Cuando estudiamos la mente, hallamos prolíficas causas de enfermedad. El hombre induce con sus pensamientos el malestar y la enfermedad. Es bien sabido que pensar en el mal y en la enfermedad los introduce en el cuerpo. Los que siempre están pensando en males, enfermedades, operaciones y otras por el estilo, son presa de estas cosas.

Los que creen que la enfermedad es inevitable, lo ponen de manifiesto en su vida. Los pensamientos morbosos producen un estado morboso en el cuerpo, y son la causa de que éste sea fácil presa de la enfermedad o de que caiga en un mal estado de salud crónico. Consentir que los pensamientos giren en torno de cosas morbosas es seguir un camino seguro a la enfermedad y a la invalidez.

El hombre no sólo se enferma a causa de sus propios pensamientos y emociones negativos, sino que además está bajo la influencia hipnótica de la mente de la raza. El Dios de este mundo ha oscurecido las mentes de los que no creen. Todos estamos más o menos bajo la influencia de una inmensa ilusión. El mal, la enfermedad y otras imperfecciones que vemos y experimentamos no son reales en la Realidad, sino que existen en lo irreal.

Aunque no son reales para la limitada conciencia presente. Al darnos cuenta de la verdad, pensando y viviendo bajo la luz y poder de está, la influencia hipnótica se rompe, aunque no por completo, pues si así fuese nunca envejeceríamos; pero en tal medida que podamos gozar de una buena salud mucho mejor.

Las sugestiones como un vehiculo penetrante

También estamos hipnóticamente afectados por las sugestiones que nos llegan desde mil fuentes distintas. Las conversaciones de los amigos y relaciones nos afectan adversamente. Su creencia en el mal y la enfermedad como realidades, y en su inevitabilidad, matiza la conversación, y, salvo que nos pongamos en guardia, esto nos afecta inconscientemente.

Los periódicos,  revistas, libros, todos abundan en el mismo error y también nos influencian, a no ser que hayamos llegado a ser tan positivo que ya no nos afecten. Desde innumerables fuentes recibimos la sutil sugestión de que el mal, la enfermedad, la infección, son realidades que no podemos eludir, ante las cuales nos hemos de doblegar.

La verdad y la perfección como ideas naturales

El efecto de esto, expresándolo en lenguaje simple y elemental, es que desvía el poder de la vida hacia cauces equivocados, produciendo así la enfermedad y la mala salud en lugar de perfección. El estado normal de salud tiene que ceder su lugar al estado anormal de salud se restablece cuando se comprende la Verdad y se vive bajo Su luz y poder.

La verdad y la Perfección absoluta están tras de toda ilusión e imperfección de la vida de los sentidos. La salud se encuentra en la comprensión de la Verdad y de la perfección de la Realidad, y estableciendo el pensamiento de la Verdad, de manera que nuestros pensamientos cesen de ser negativos y basados en el error y en la ilusión. La salud y la enfermedad en el ser humano están muy estrechamente ligados a el condicionamiento social del habla y su efecto en el bienestar y desarrollo humano.

Fuente: Henry Thomas Hamblin

 

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